centro colmenar viejo

Integración Sensorial Infantil en Creare

Cuando el mundo abruma, ayudamos a los niños a hacerlo habitable.

Sobre la Integración Sensorial

Hay niños que no soportan ciertos sonidos. Otros que no toleran etiquetas en la ropa, se niegan a tocar algunas texturas o se alteran con facilidad en entornos nuevos. Hay quienes no paran de moverse, o al contrario, parecen desconectados de lo que pasa a su alrededor.

Y muchas veces, ese comportamiento se confunde con desobediencia, con mal carácter o con “llamar la atención”.

Pero en realidad, lo que sucede es otra cosa: su cerebro no está procesando adecuadamente los estímulos sensoriales que recibe. Y eso no es un capricho. Es un desafío neurológico que necesita comprensión… y un trabajo terapéutico especializado.

Eso es lo que hacemos en CREARE.

La Teoría de la Integración Sensorial (IS) fue desarrollada, a partir de la década de los 60, en Estados Unidos por la terapeuta ocupacional Jean Ayres. La Teoría describe un proceso neurológico que integra y organiza todas las sensaciones que experimentamos tanto de nuestro propio cuerpo como del exterior, y que recibimos de forma continuada. A su vez, relaciona este proceso con la capacidad del ser humano para llevar a cabo acciones motoras de manera eficaz en diferentes entornos. El buen funcionamiento de nuestro cerebro, al procesar esta gran cantidad de información, nos permite producir continuamente respuestas adaptadas, lo que constituye la base del aprendizaje académico y del comportamiento social.

La información sensorial llega al Sistema Nervioso Central (SNC) en donde se procesa mediante cuatro etapas: registro, modulación/regulación, discriminación e integración.

Sin embargo, cuando hay disfunción, el cerebro no procesa u organiza el flujo de impulsos sensoriales que aportan al individuo información adecuada sobre sí mismo y el mundo que le rodea. Y cuando esto sucede, tampoco dirige eficazmente el comportamiento. El procesamiento sensorial atípico puede tener un impacto en el desarrollo y la participación en las ocupaciones de la vida diaria. Dentro del procesamiento sensorial, la disfunción puede darse en relación a una o varias de sus etapas. Si el problema está relacionado con un pobre o nulo registro y/o una modulación inadecuada, podremos evidenciar alteraciones en el nivel de alerta y nivel de actividad; por otro lado, si el problema tiene que ver más con la discriminación y/o con la integración de un estímulo con otros, las dificultades estarán más relacionadas con la planificación motora, secuenciación, torpeza motora, control postural, etc.

La detección precoz resulta primordial para prevenir repercusiones en el desarrollo de las ocupaciones, aprendizaje y en la experiencia escolar en general.

Los principios básicos de la intervención del enfoque de la Integración sensorial se centran en fundamentos sensoriomotrices de participación y enfatizan en interacciones activas y dinámicas por parte del niño con el entorno social y físico. Las actividades sensoriomotrices son medidas individuales y contextualizadas en el juego, en el momento del desafío justo, para facilitar respuestas adaptativas como base para la participación en las actividades de la vida diaria.

Algunas preguntas que quizás te puedas estar haciendo

¿Qué es la integración sensorial?

Es la capacidad que tiene el sistema nervioso para recibir, interpretar y responder adecuadamente a los estímulos que llegan del entorno y del propio cuerpo: sonidos, luces, movimiento, tacto, olores, temperatura, presión, equilibrio…

Cuando esta capacidad se ve alterada, el niño puede reaccionar de forma exagerada (hipersensibilidad), buscar estímulos de forma constante (hiposensibilidad) o tener dificultades para organizar sus movimientos, concentrarse o mantener la calma.

¿Cómo trabajamos la integración sensorial en CREARE?

En CREARE utilizamos un enfoque especializado de intervención basado en la Teoría de la Integración Sensorial de Ayres, adaptado a cada niño y siempre desde el juego como vehículo principal.

Nuestras sesiones están pensadas para:

  • Ayudar al niño a regular su respuesta ante los estímulos

  • Mejorar su atención, concentración y control del movimiento

  • Fortalecer su autoestima y su sensación de seguridad

  • Favorecer su participación en casa, el colegio y el juego

Cada actividad está cuidadosamente diseñada para que el cerebro del niño procese mejor la información sensorial, y poco a poco, aprenda a adaptarse a su entorno sin sentirse desbordado.

¿Cuándo puede ayudarte la intervención en integración sensorial?
  • Si tu hijo reacciona con llanto, rabia o huida ante sonidos, luces o texturas suaves
  • Si no soporta el contacto físico o, al contrario, lo busca de forma excesiva

  • Si tiene torpeza motriz, problemas de equilibrio o coordinación

  • Si se golpea, se tira al suelo, gira sobre sí mismo o busca movimiento constante

  • Si se muestra desconectado, apático o evita participar en actividades

  • Si tiene dificultades para mantener la atención o seguir instrucciones

La integración sensorial puede estar presente en muchos niños con diagnóstico de TEA, TDAH, retrasos madurativos o simplemente con necesidades específicas de regulación.

¿A qué edad se puede detectar un problema sensorial?

Desde muy pequeños pueden observarse señales, incluso en bebés. Sin embargo, muchas veces se hacen más evidentes en la etapa preescolar y escolar, cuando se espera que el niño/a gestione mejor sus emociones, atención y movimientos.

¿Cómo sé si mi hijo o hija tiene dificultades de integración sensorial?

Algunas señales comunes pueden ser: evitar ciertos tejidos o ruidos, buscar constantemente movimiento o estímulos intensos, tener torpeza motriz, dificultad para concentrarse, o reaccionar con llanto o rabia ante estímulos que otros toleran sin problema. Si tienes dudas, lo ideal es realizar una evaluación específica.

¿Cómo es una sesión de integración sensorial?

Las sesiones se desarrollan en una sala especialmente equipada con columpios, texturas, rampas, pelotas y otros materiales que permiten estimular el sistema nervioso de manera controlada. A través del juego, se busca mejorar la autorregulación, la atención, la coordinación y otras habilidades.

¿Qué pasa si no se trata un problema sensorial?

Puede impactar en la autoestima, el rendimiento escolar, las relaciones sociales y la vida cotidiana. Muchos niños terminan siendo etiquetados como “conflictivos”, “despistados” o “torpes”, cuando en realidad lo que necesitan es una intervención adecuada a su perfil sensorial.

A veces es una voz silenciosa que nos dice: "detente, mírale de verdad, hay algo que necesita ser entendido"

Cuando algo nos inquieta de nuestros hijos, no es por casualidad.

Confiar en esa intuición no es alarmarse, es cuidar.

Nuestros tratamientos se basan en:

Enfoque individualizado y basado en el juego

Cada sesión se diseña en función del perfil sensorial del niño. A través del juego guiado, generamos experiencias que ayudan al sistema nervioso a organizar mejor la información sensorial.

Espacios preparados y materiales específicos

Contamos con salas equipadas con columpios, pelotas, túneles, superficies inestables y otros elementos pensados para trabajar todos los sistemas sensoriales de forma segura y estimulante.

Acompañamiento y coordinación con la familia y el entorno

Te ayudamos a entender el perfil sensorial de tu hijo, y te damos pautas para casa y el colegio. Porque la intervención tiene más impacto cuando hay una mirada compartida.

¿Dónde realizamos la intervención sensorial?

Las sesiones tienen lugar en nuestro centro de Colmenar Viejo (Madrid), en una sala multisensorial especialmente diseñada para este tipo de trabajo. Un entorno preparado, seguro y adaptable que se convierte en el espacio perfecto para que tu hijo explore, se regule y aprenda sin presión.

Lo que hoy parece un obstáculo, mañana puede ser una victoria.

¿Quieres saber si tu hijo necesita apoyo en integración sensorial?

Estamos aquí para escucharte, resolver tus dudas y valorar si este enfoque puede ayudar a tu hijo a sentirse mejor en su día a día.

O si lo prefieres llámanos al 616 40 78 85 o mándanos un WhatsApp al 616 40 78 85